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Un viaje al norte argentino y sur de Bolivia.

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 Continúo la relatación.



    A la mañana del lunes el día estaba hermoso, tomamos unos mates y después de despedirnos de la chica del hotel salimos a la ruta, los primeros dos kilómetros de la ruta todavía están sin asfaltar, pero después empieza el pavimento de hormigón que habíamos visto construir cuando pasamos en 2007, es un billar, y además no anda nadie, el único problema era que en Cotagaita la estación de servicio no tenía nafta, un taxista nos había dicho que en un pueblito, 80 Km mas adelante había un hombre que vendía nafta. Veníamos con el tanque desde La Quiaca así que íbamos a andar con lo justo.








No sé como hacen en Bolivia pero el pavimento de hormigón era totalmente liso, acá en las rutas hechas de hormigón andás a los saltos por las juntas de dilatación.









Suntuosas curvas con peralte, para tomar a 150, pero había que cuidar la nafta, así que no pasamos de 120.





Cada tanto aparecen animalitos para sugerirte recordar la conveniencia de mantener velocidades moderadas.





"¿venías a 200 con tu motito y tuviste que frenar de golpe?..., cuentanos mas" parecen decir las cabritas.  













 Unos kilómetros mas adelante, como aparentemente el hormigón no era lo suficientemente liso, apareció una capa de asfalto, casi demasiado lisa para mi gusto, lo que no aparecía era el pueblito para cargar combustible y ya se venía prendiendo la lucecita de la reserva de nafta.





Mas animalitos luchando para concientizar a los automovilistas.










Al final llegamos al pueblito, Vitichi se llamaba, y un señor que tenía una gomería nos vendió cinco litros de nafta de un bidón, charlamos un ratito, Moni se fumó un cigarrito y seguimos viaje.









Había algunas obras en construcción que te hacían volver a la ruta antigua, por donde habíamos ido en 2007.











A medida que te acercás a Potosí sube la altitud del terreno y el paisaje se vuelve mas impresionante.





Pero no hay que distraerse con el paisaje, ni tentarse con la velocidad y el asfalto de motogp.



 Acá pongo dos tramitos de ruta entre Vitichi y Potosí.











 Cuando llegábamos a Potosí la batería de la cámara se acabó así que las fotos del Cerro Rico desde la ruta se las debo.


          Continuará...

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ESTA TAN BUENAS LAS FOTOS COMO EL RELATO QUE NO SE QUE DECIRTE pig , QUE CONTINÚES EL RELATO O QUE LO AGUANTES I love you PARA DISFRUTARLO UN POCO MAS...

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negro falucho escribió:ESTA TAN BUENAS LAS FOTOS COMO EL RELATO QUE NO SE QUE DECIRTE pig , QUE CONTINÚES EL RELATO O QUE LO AGUANTES I love you  PARA DISFRUTARLO UN POCO MAS...

No te preocupes Falu, queda un buen pedazo todavía <img src=.



Saludos cordiales...


juan

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Continúo la continuancia de la relatación.


 Entrando a la ciudad de Potosí ya nos dimos cuenta de que no era lo mismo que cinco años atrás, estaba mucho mas extendida y con muchos mas autos que en 2007.  Encaré para el centro buscando la plaza, para orientarme y encontrar el hostel donde habíamos parado la vez anterior, después de dar un par de vueltas lo encontramos y alquilamos una habitación, es una casa de hace 200 años con paredes de adobe de 80 cm. de ancho, que la han convertido en hostel, un lugar muy lindo y no muy caro. Vos entrás en tu habitación y decís ¿porqué habrán hecho este pasillo de un metro hasta el baño? y no es un pasillo, estás "cruzando" una pared, el único problema es que no tiene cochera, pero el dueño nos hizo entrar la moto al hall de entrada.
 En 2007 habíamos dejado la moto en la puerta los cinco días que estuvimos y nadie la tocó, pero esta vez el hombre nos pidió que la entráramos para estar mas tranquilo, todas las ciudades de Bolivia han crecido mucho estos últimos años y eso trae también sus problemas.





La Guzzi en su "garage".

 Las calles de Potosí son demasiado angostas, empinadas y tortuosas para andar en una moto grande, además de que están llenas de gente caminando, porque no hay veredas, al menos en la parte vieja de la ciudad.  Así que dejamos la Guzzi guardada y salimos a dar una vuelta caminando.





Casi nunca falta un desfile de alguna escuela, universidad o congregación religiosa.














En las callecitas, que son angostas de verdad, los automovilistas y peatones conviven bastante bien, en el tiempo que estuvimos nunca escuché un bocinazo o una puteada.  





Una de las ¿treinta? iglesias que hay en Potosí.





La plaza del centro.







Esquina sin ochava... y sin vereda.





Al fondo, otra iglesia.







Los típicos balcones de madera.





Otra iglesia mas.





Potosí, visto desde un campanario, al fondo el Cerro Rico.





La peatonal del centro.





Como puede verse, andábamos bastante abrigados.





La callecita del hotel.


 Empezaba a caer el sol y a ponerse muy frío, asi que nos volvimos al hotel a tomar unos mates, mas tarde salimos y dimos unas vueltas buscando donde comer, encontramos una pizzería, cerca de la Casa de La Moneda y nos comimos una pizza con un par de Huaris, cuando volvimos al hotel hacía un frío espantoso, ahí te das cuenta porqué los bolivianos van siempre tan abrigados, así que nos acostamos temprano y bién tapaditos.

        Continuará...  

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Sigo la historieta.



A la mañana siguiente nos levantamos temprano, porque la tarde anterior habíamos contratado un guía para que nos llevara a conocer la mina. Era algo que nos había quedado pendiente en 2007 cuando estuvimos en Potosí, todos los gringo con los que habíamos hablado nos contaban lo impresionante que era, pero había mucha demanda y no pudimos ir, este año había muchos menos gringos y no hubo problema.
 Lo de "la mina" es un decir, porque el Cerro Rico tiene alrededor de cuatrocientas entradas, e infinitos túneles, horadados desde la época de los primeros colonizadores españoles hasta hoy día.  En tres turnos, durante las 24 horas, hay 15.000 mineros trabajando dentro de "la mina", en busca de estaño, cobre y lo que va quedando de plata.  Era primero de Mayo así que por suerte todo iba a estar mucho mas tranquilo y no íbamos a estorbar mucho el trabajo.
 A las nueve, después de tomar unos mates, nos pasaron a buscar por el hotel y fuimos al depósito del equipo minero, donde conocimos a Weimar, nuestro guía, raro un boliviano llamado así, pero el padre es alemán.   Ya equipados con ropa minera, casco con linterna de led y botas de goma impermeables, subimos a una combi que nos llevó hasta el cerro, previo pasar por el "mercado minero", donde podés comprar desde picos y palas o baerías recargables para las linternas hasta dinamita, a comprar algunos obsequios para los mineros (alcohol 96º, hojas de coca, cigarrillos caseros y agua embotellada).  También conocimos a nuestros compañeros de gira, dos españoles, un belga y
un australiano.





La combi, Nissan de los noventas subía a duras penas en segunda, las pendientes ahí no son chiste.





El Cerro Rico, o mas bien, lo que va quedando de él.





Los mineros estan agrupados en cooperativas que administran el trabajo, pagan las ganancias a los mineros y las regalías al estado, justo en esos días el estado había aumentado las regalías y los mineros hacían protestas en las calles, con dinamita y todo, también escuché que las protestas de los mineros estaban siendo usadas por los grupos que quieren derrocar al gobierno para crear clima de tensión, desinformados como siempre por los medios de "comunicación" argentinos, recién ahí nos dimos cuenta de que en Bolivia el horno no estaba para bollos.









Llegando a la entrada del túnel.





Un experimentado minero fotografiando el paisaje.





Potosí, vista desde el cerro.





La entrada al túnel.





Los primeros cientos de metros, se puede caminar erguido, no iba a durar mucho la alegría, arriba a la derecha las líneas de aire comprimido para los trépanos.





En el piso de ven los rieles para las volquetas que empujan los mineros, obviamente el túnel se ve así por el flash de la cámara, lo que nosotros veíamos era nada mas que el pedacito que iluminaban las linternas de los cascos o sea muy poco, la sensación de opresión que te produce estar ahí adentro no es para cualquiera.





Ya empezábamos a chocarnos los cascos con el techo.





Bajando a otro nivel de la mina, las partículas que se ven en el aire y que rebotan el flash es el polvo que mata a los mineros de silicosis, nosotros salimos con la garganta hecha una lija, algunos de los mineros que vimos usaban filtros para respirar, otros no, el promedio de vida de esta gente no llega a los 50 años.





En algunas partes podíamos ver qué cosas era lo que impedía que un par de cientos, ¿miles? de toneladas de piedra se te vengan encima, mejor ni mirar.





En uno de los túneles encontramos un grupo de mineros que estaban preparándose para hacer una voladura con dinamita (en la foto las cargas), les dimos algunas cosas de las que habíamos llevado y charlamos un poquito con ellos, se notaba que nuestra presencia no era muy apreciada, pero igual se portaron amablemente.  Yo creía que conocía tipos duros, pero claro, nunca había estado adentro de una mina en Bolivia.
 A medida que entrábamos a lo profundo de la mina, cada vez hacía mas calor y no me acordé de preguntarle a Weimar a qué se debía pero, transpirábamos la gota gorda, también me dí cuenta de porqué él había mencionado que algunas personas pedían volverse antes de terminar el reecorrido, Moni y yo eramos los únicos viejos del grupo, todos los otros tenían menos de treinta.





Venían dos mineros empujando una volqueta y nos corrimos a un rincón para hacer lugar, de paso les dimos algunas de las cosas, el tema de llevar cosas para darles a los mineros es un arreglo que tienen con los guías de los turistas, para entender el porqué hay que estar ahí adentro y conocer a los tipos.

Antes de emprender el regreso Weimar nos llevó a conocer al Tío, en quechua no existe la "D" entonces dío, o dios, es "Tio".  El Tio es el dios de la mina o el demonio de la mina, donde los mineros agradecen cuando encuentran buen mineral, este en particular, porque hay varios en los infinitos túneles, tiene mas de doscientos años.





Weimar convidándole un cigarrillo al Tío.

 Allí, junto al Tío, nos sentamos un rato y weimar nos contó el origen del asunto, en la época de la colonización española, cuando los mineros eran esclavos y el Tío los castigaba matándolos en algún derrumbe o recompensaba con una veta de buen mineral, también hicimos las correspondientes ofrendas y tomamos unos traguitos de alcohol 96º, previo chorrito para la Pacha Mama, pega duro el alcohol 96º.





El grupo con Weimar y el Tío al fondo, las fotos horribles debido a mi cámara pedorra.

Después emprendimos el regreso por los túneles, estimo que debemos haber entrado unos 1500 o 2000 metros dentro del cerro nada mas, pero alcanzó y sobró para saber lo que es la vida ahí adentro.







  Moni sana y salva, afuera de la mina.

  Al otro día nos íbamos a dar cuenta de lo que es caminar un par de kilómetros con la espalda agachada y las piernas medio flexionadas.  Después nos llevaron a cambiarnos de ropa y nos dejaron en la plaza del centro.  Ya era tarde para ir a un comedor boliviano, así que fuimos a una pizzería para turistas y nos comimos una pizza con un par de Paceñas.

       Continuará...



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81 Re: Un viaje al norte argentino y sur de Bolivia. el Miér Jun 15, 2016 8:55 pm

Hache

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Juan...anduve unos dìas perdido del foro, pero ya me puse al dìa con este gran relato de este gran viaje....espero que continùes con el mismo....Aunque muchos de nosotros hemos viajado, tambien se disfruta leer viajes de otros...la verdad se siente como que uno viaja tambien.... Felicitaciones a Vos y a Mony...

Slds: H afro

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Hache escribió:Juan...anduve unos dìas perdido del foro, pero ya me puse al dìa con este gran relato de este gran viaje....espero que continùes con el mismo....Aunque muchos de nosotros hemos viajado, tambien se disfruta leer viajes de otros...la verdad se siente como que uno viaja tambien.... Felicitaciones a Vos y a Mony...

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Gracias por los halagos Hector, ahí pongo otro pedazo.


Saludos cordiales...


juan

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 Continúo con la relatación.


  A la tarde salimos de nuevo a dar una vuelta por el centro de Potosí, para recorrer un poco y de paso ver si conseguía una cámara de fotos como la gente, yo buscaba una reflex digital para reemplazar la pocket pedorra que había llevado.







 Las construcciones mas antiguas tienen mas de 200 años, no le escatimaban piedra por aquellos años, el objetivo de la camarita de Moni no se abría bien, posiblemente por toda la tierra que le habrá entrado sacando fotos desde la moto y por eso se ve la sombra arriba y abajo de las fotos.




Al fondo se ve el Cerro Rico, que dió origen a la ciudad de Potosí.










Mas iglesias, hay tantas que te mareás y no sabés si es la misma que ya viste antes.





 Caminamos un buen rato y encontramos de todo, menos cámaras como la que yo buscaba, empezaba a refrescar así que nos metimos en un café de la peatonal, uno de los pocos que te hacían un espresso, no es fácil encontrar en Bolivia.
 Cuando salimos del café ya era de noche empezamos a escuchar ruido de bombas o petardos, era una manifestación de los mineros, bastante grande, conjuntamente con docentes y algunos otros sindicatos. No pudimos saber bién cual era el reclamo en concreto, salvo el tema del aumento de las regalías para los mineros, pero después Moni le preguntó a una pareja que nos cruzamos las razones de la protesta y las respuestas fueron también generalidades como "corrupción" "tiranía" "ignorancia" me hizo pensar en cosas que vemos acá en Argentina, mas aún cuando, después de despedirse, la pareja se subió a una enorme camioneta Toyota y se fué.   La conclusión a que llegamos con Moni es que hay un poco de resentimiento en la clase media, por el ascenso social de los "indios", como les llaman a los Aymaras y Quechuas, que ahora tienen representación en el gobierno y han conseguido un ascenso social.
 Hacía un frío bárbaro y después de andar otro poco nos metimos en un restaurante a comer algo, mientras comíamos decidimos arrancar a la mañana siguiente para Sucre, donde seguramente haría menos frío, nos tomamos una Huari y después nos volvimos al hotel.

 A la mañana siguiente tomamos unos mates, saqué la Guzzi de su alojamiento, cargamos el equipaje y salimos a la ruta que va a Sucre.

















El día estaba fabuloso y la ruta era excelente.









La ruta pasa cerca de algunas formaciones de piedra increíbles, tendríamos que haber parado, en vez de sacar fotos desde la moto, pero yo siempre voy apurado por de mas.













A medida que bajamos hacia Sucre el aire se pone mas cálido y el paisaje mas verde.





El Puente Sucre, al fondo el antiguo puente colgante que ya no se usa.




Cuando pasamos en 2007 fuimos a mirar el puente antíguo




Digamos que ya no está apto para tránsito pesado.




Volviendo al puente nuevo.

 Y llegamos a Sucre, que estaba irreconocible de grande, muertos de calor por el abrigo que traíamos puesto de Potosí cruzamos el tráfico infernal, que hace cinco años no estaba, para llegar a la plaza del centro, ahí nos sacamos un poco de ropa y nos quedamos un ratito mirando pasar la vida, de paso preguntamos a unos señores mayores que estaban sentados en un banco, como llegar a un hotelíto donde habíamos parado en 2007, nos explicaron como llegar a esa calle y nos felicitaron por andar en una moto tan linda, la Guzzi siempre llama la atención de la personas mayores, no así de los jóvenes, la "juntaviejos" le dice un amigo,¿por qué será?.
 Después de dar algunas vueltas vitando que las Toyota y las Nissan gigantes nos aplastaran llegamos al hotelito, estaba bastante lleno pero había lugar, eran todos  turistas europeos y norteamericanos, había una pareja de alemanes que venían recorriendo sudamérica en dos BMW boxer de las viejas y que habían estado en la Posta del Viajero en Azul, cuando estuvieron en Argentina, y un sudafricano en una BMW de las "oilhead" que venía subiendo desde Chile.





Las "todo terreno" de los gringos miran extrañadas a la Guzzi.

 Luego de saludar a los motociclistas, que se acercaron a mirar la Guzzi, descargamos el equipaje y nos fuimos a comer algo a un comedor a una cuadra del hotel.




      Continuará...

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Sigo la historia.

Después de comer Moni salió a comprar algunas cosas que necesitábamos, yerba, jabón, etc y yo me puse a ver qué demonios le pasaba a la perilla del grifo de nafta, que giraba loca y no cerraba la nafta.   En las Californias a carburador del 87 al 93 el tanque tiene un solo grifo de nafta que se maneja desde una perilla en la tapa lateral derecha, aparte de que cada vez que te olvidás el grifo de nafta cerrado y salís con la moto, ésta se te para (en un cruce de ferrocarril por ejemplo), porque para accionar la perilla tenés que soltar el puño del acelerador, cada vez que querés sacar el tanque de nafta es un engorro porque hay que desconectar la perilla de un eje flexible que mueve el eje del grifo.
Para solucionar el tema, hace mucho me fabriqué una perilla que va del lado izquierdo y mueve un engranaje, que engrana con otro, que va puesto en el grifo, así, para sacar el tanque solo hay que sacar el tornillo que lo sostiene y desenchufar la manguera de nafta, además la perilla la puse del lado izquierdo y podés abrir la nafta mientras mantenés acelerado el motor.       Resultó que se había salido y perdido la chaveta que fijaba el engranaje al eje del grifo, así que me puse a fabricar una chaveta, por suerte en la bolsa con cosas que llevo siempre en la moto había un pedacito de alambre San Martín y la dueña del hotel me prestó una sierra para cortarlo a la medida.    Mientras yo hacía estas cosas el alemán de la GS 1000 me miraba con los ojos fuera de las órbitas, cuando le pregunté por qué, me explicó que él era carpintero y la sola idea de ponerse a desarmar la moto lo aterrorizaba.   Después me contó que hacía dos semanas que estaban en Sucre, esperando que les enviaran de Alemania el amortiguador White Power de la GS, que se les había reventado.
Entónces le expliqué que para venir al tercer mundo convenían mas las motos de dos amortiguadores, ante su mirada asombrada le mostré mi amortiguador izquierdo reventado hacía 1500 Km y con el cual pensaba hacer los 5000 que faltaban hasta mi casa.  El tipo se quedó pensando.





La Guzzi en plena sesión de bricolage aventura, de paso aproveché para emparejar un poco los cables aceleradores, que venían tirando desparejo.

 Al ratito llegó Moni que no pudo evitar la tentación de ir al mercado y comprar algunas frutas exóticas locales.





Palta, limas, chirimoya y ananá (gigante y riquísimo, los ananás de Bolivia miden 45 cm de largo por 25 de diámetro) cortado en rodajas.

Antes de que cayera el sol salimos a dar una vuelta caminando por el centro y sacar algunas fotos.








Sucre es una ciudad muy antigua que posee las universidades mas prestigiosas de Bolivia, es una ciudad "rica" para los estándares de Bolivia.  Es la capital del país según la Constitución y aunque el Poder Ejecutivo se encuentra en La Paz, el Poder Judicial tiene su sede en Sucre.

















La gente anda muy bien vestida por las calles del centro, da la sensación de que la mayoría pertenecen a la clase media.





Una de las varias universidades, muy antíguas que hay en Sucre.













Una escuela secundaria.




 Empezaba a oscurecer pero no hacía nada de frío en comparación con Potosí, buscamos un café en la plaza del centro para tomarnos unos espressos y después de que se hicieran las ocho salimos a buscar un lugar donde comer, encontramos uno a pocas cuadras del hotel donde nos comimos unos silpanchos (especie de milanesa con arroz y huevos fritos) y nos tomamos un par de Huaris.  Después nos fuimos a dormir al hotel.

   

    Continuará...

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gdp

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Sigo leyendo, reviviendo tu viaje ,como si fuera mio,
y recordando otros viajes mios.....
y queriendo salir de vuelta,

Gracias !!!!

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Hache

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alien Muy bueno Juan....!! hasta acà exelente loco...!!.... Ya arranquè con vos y no me bajo hasta que vuelvas eh..?? jajajajaja....
affraid ...y me encantò que al final de cada dìa y cada cena hay un par de "ellas" llamense como se llamen....Huaris, Norte, Salta...etc.etc... Bien ahì.... jajajajaja

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Muy bueno no dejo de leer y esperar lo que viene.Mad


__
*NUNCA DISCUTAS CON UN ESTUPIDO, TE HARA DESCENDER A SU NIVEL Y AHI TE VENCERA POR EXPERIENCIA*
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Me alegra que se entretengan con mis historias muchachos, mañana subo otro pedazo <img src=.


       Saludos cordiales...


           juan

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        Continuo continuando la continuación.


 Al otro día nos levantamos temprano, yo tenía que conseguir un poco de Motul 5100 para cambiarle el aceite a la Caligorda y encontrar un taller donde me dejaran hacerlo.  Tomamos unos mates y saqué la Guzzi a la calle, justo andaba por ahí el sudafricano de la GS1100 y le pregunté si conocía algún taller de motos cerca, me dijo que habia uno en la avenida a diez cuadras mas o menos.





 La mañana de Sucre vista desde el hotel.

 Conseguí el aceite, era mas barato que en La Plata y fuimos con Moni al taller que nos habían dicho, mientras yo cambiaba el aceite Moni se fué a un locutorio a hacer una llamada telefónica a Argentina.  Los talleres de motos en Bolivia son parecidos a los nuestros, un local chiquitito donde, para empezar a trabajar a la mañana, primero tenés que sacar la parva de motos a la vereda para hacer lugar.





 En Bolivia casi no se ven motos de 250 cc o mas, la gran mayoría son de 110 y 125 cc, quedan todavía bastantes motos de dos tiempos rodando y algunas Jawas 250 y 350 de la década del sesenta, cuando ves alguna moto grande es de algún turista gringo.

 La gente del taller era muy amable y me prestaron lo que necesité para cambiar el aceite.





 Cuando estaba terminando de cambiar el aceite volvió Moni del locutorio, le dí unos pesos al dueño del taller y nos volvimos al hotel a guardar la moto, no me resulta cómoda para moverme en el tránsito de las ciudades, para el combate callejero estoy acostumbrado a la Lodola.

 A la tarde, cuando aflojó un poco el calor, salimos de nuevo a caminar un rato por Sucre, yo seguía con mi vana pretensión de conseguir una cámara de fotos, recorrimos la zona comercial sin encontrar nada de lo que yo buscaba.













 Realmente es una ciudad muy linda, tiene un toque "europeo", y las personas que ves trajinando por las calles no te dan la sensación de alienación que te da la gente de, por ejemplo, Buenos Aires.






















 Se empezaba a hacer de noche y nos metimos en un café a esperar que se hiciera la hora de la comida, después fuimos a comer a un restaurante que quedaba en la avenida del hotel, cuando volvíamos nos cruzamos con una murga de disfrazados que venían con una banda de música atrás, no pudimos saber por que era el festejo, pero se notaba que la estaban pasando bomba.










 Las únicas dos fotos (de las quince que tiré) en las que se alcanza a discernir algo, cortesía de mi fabulosa cámara Sony.

       
         Continuara...



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Continúo la relatancia.



 A la mañana siguiente, tomamos unos mates y nos pusimos a armar el equipaje de la Guzzi, mientras yo ataba las cosas a la moto vino a despedirse el sudafricano de la GS 1100, que se iba para Oruro, nosotros también ibamos para allí así que le dije que tal vez nos volveríamos a cruzar en la ruta, le deseamos viento de cola y arrancó.    Desde Sucre a Oruro, pasando por Potosí, son 500 kilómetros mas o menos, en Buenos Aires es cosa de 5 o 6 horas, pero en Bolivia es todo muy distinto y en esa zona no te tiene que agarrar la noche en la ruta porque el frío es bestial, yo sabía que para llegar de día a Oruro iba a tener que andar un poco mas rápido que de costumbre y parar lo menos posible.







Es impresionante como han crecido las ciudades en estos cinco años, todas esas construcciones  que se ven sobre la montaña no estaban en 2007.

 Un tramito de ruta saliendo de Sucre.













 Primera parada para cargar nafta en Betanzos, mas o menos a 100 Km de Sucre.









La ruta pasando Betanzos estaba excelente, aproveché para ir un poco mas rápido con mi Guzzi Monoshock.











A medida que nos acercamos a Potosí las montañas se vuelven mas imponentes.





 En las rutas de Bolivia, mas o menos cada par de kilómetros, ves un perro sentado al costado, vos decís ¿que hace acá este perrito en medio de la nada? ¿lo habrán abandonado?, pero no es así, ese perro vive en una casa que está un par de kilómetros montaña arriba o abajo, y acompañó a su dueño hasta la ruta, donde éste subió al bus o a la caja de un camión para ir al trabajo, y se quedará esperando ahí hasta la caida del sol cuando el dueño se baje del camión de regreso a casa.





Llegando a Potosí, al fondo el Cerro Rico.




La "tranca" a la entrada de Potosí.





Potosí, vista desde la ruta.  





Mas o menos treinta kilómetros después de Potosí alcanzamos al sudafricano de la GS1100, el tipo iba buen paso así que me quedé un par de cientos de metros atrás de eĺ, se alejaba un poco en las rectas, pero en las curvas siempre lo alcanzábamos y teníamos que aflojar un poco para no pasarlo.





























  Llegando a uno de los primeros pueblitos, el tipo empezó a aflojar, sería ya el mediodía, como yo quería llegar a Challapata antes de que cerraran los comedores, lo saludé y aceleré, Moni sacó la foto para dársela, por si lo encontrábamos mas adelante.









 La ruta estaba espléndida y aproveché para acelerar un poco, empezábamos a tener hambre.  

 Llegamos a Challapata, los comedores de la ruta estaban cerrados y la única estación de servicio tenía una cola de autos de dos cuadras, pero yo me acordaba de un comedor dentro del pueblito donde habíamos comido en 2007, cuando no había comedores sobre la ruta ni estación de servicio.  Fuimos y la señora nos preparó unos sandwiches de huevo con una Huari, una sola porque había que seguir viaje.  Después de comer charlamos un ratito con la señora y arrancamos. Decidí tratar de llegar a Oruro con lo que quedaba del tanque para no hacer la cola de la nafta, que nos haría llegar de noche.





 El Lago Poopo.

  A medida que llegábamos a Oruro yo escuchaba que el escape derecho hacía cada vez mas ruido, pero quería llegar a Oruro porque el viento y el frío ahí son bravos, cuando paramos en la tranca antes de entrar a la ciudad miré para abajo y vi la brida del escape derecho colgando del caño.
  Cien metros mas adelante había una estación de servicio así que paré, saque las herramientas de abajo del asiento y me puse a arreglarlo, se habían perdido las dos tuercas y las arandelas shnore, pero yo llevaba un par de tuercas de 8mm autofrenantes entre las cosas que llevo siempre.  Ajusté como pude con la pinza porque no tenía llave de tubo y seguimos hasta Oruro, la junta se había quemado y soplaba pero pudimos cruzar la ciudad, que está enorme de grande y encontrar un hotel donde pasar la noche.





 Oruro al atardecer.


        Continuará...

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Hache

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Neutral .... Muy bueno Juan...!!!
Yo sigo firme acà...!!! Twisted Evil Twisted Evil

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92 Re: Un viaje al norte argentino y sur de Bolivia. el Miér Jun 29, 2016 5:02 pm

Hache escribió:Neutral .... Muy bueno Juan...!!!
Yo sigo firme acà...!!! Twisted Evil Twisted Evil

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Ahí sigo otro poco Héctor .


Saludos cordiales...


juan

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93 Re: Un viaje al norte argentino y sur de Bolivia. el Miér Jun 29, 2016 5:11 pm




   Continúo la continuancia.


Oruro es una ciudad minera, bastante fea comparada con Potosí o Cochabamba, está en una zona árida y desde la ruta se ve la nube de polvo que la cubre contínuamente, igual que en 2007 solo paramos a pasar la noche, porque el tramo desde Sucre o Potosí hasta Cochabamba es demasiado largo para hacerlo en un día.
  Otra cosa que noté cuando se hizo de noche es que el farol de adelante no prendía, ni la alta ni la baja, pero ya era tarde para hacer nada, metí la moto en la cochera del hotel y salimos caminando a buscar algún lugar donde comer, terminamos comiendo cerca de la terminal de ómnibus en un restaurante enorme y vacío, rodeado de hoteles enormes y vacíos.   Le preguntamos a la moza del restaurante como era el asunto y nos explicó que durante la semana del carnaval, todos esos hoteles y restaurantes están llenos a reventar, pero el resto del año están casi vacíos, curioso, pero hasta yo había oído hablar del Carnaval de Oruro, así que no ha de ser moco e'pavo.  
  A la mañana siguiente cargamos la moto y salimos a buscar un taller donde arreglar la junta del escape y la luz de la Guzzi.   Después de dar unas cuantas vueltas, encontramos un taller que yo había visto cuando entramos a la ciudad.   La gente del taller era muy amable y me dijo dónde conseguir las juntas para el escape, por suerte era a pocas cuadras de ahí, y el hombre me vendió una junta de escape de Jawa 350 que era casi la misma medida de la de la Guzzi.    
  El muchacho del taller me prestó las herramientas que me faltaban y un poco de alambre para suplementar la junta y que quedara centrada en su lugar.
  También cambié la lámpara de adelante, que tenía los dos filamentos quemados, materiales de mierda que ponen los tanos, no duró ni veinticinco años.





 Un poco mas de "bricolage aventura", cambiando la junta del escape.
 
  Nos despedimos de la gente del taller, que nos desearon buen viaje y me recomendaron que tuviera mucho cuidado en la ruta a Cochabamba, por que decían que era muy peligrosa para ir en moto, nosotros en 2007 habíamos ido por la otra ruta, la ruta antígua, que no pasa por Santa Cruz de la Sierra y es una ruta casi en desuso, "Por la ruta nueva andan los del Chaco", dijo el hombre, refiriéndose a la gente de la zona "rica" de Bolivia, en algún rincón de mi cerebro sonó una campanilla de alarma.








 Salimos por la Ruta 1 que va a La Paz, estaba excelente y casi sin tráfico.










 Los perritos nos miran pasar.

  En Caracollo, doblamos hacia el este, por la Ruta 4, que va a Santa Cruz de la Sierra y el cambio se notó en seguida, ahí había tránsito, e iban rápido, bastante mas de lo recomendable, dado que la mayoría de las curvas son ciegas y del otro lado puede haber desde un rebaño de cabras hasta un camión volcado o un derrumbe.








 A medida que vas hacia el este, vas bajando, el clima se pone mas cálido y el paisaje mas verde.





 Los ominipresentes animalitos avisándote que vas demasiado rápido.





 La ruta empezó a ponerse fea y con baches.
















 Los Bolivianos se dan maña para cultivar en los lugares mas insólitos.





 En algunas partes la ruta estaba buena y pedía velocidad, pero las tumbitas con flores al costado del camino te hacen aflojar en seguida.





 Con esto y un camión que viniera de frente, hubiera alcanzado para agregar dos tumbitas nuevas al costado del camino.

















 A medida que nos acercábamos a Cochabamba, el paisaje se hacia mas fabuloso, la ruta mas rota, llena de partes en reparación y los autos mas rápidos, este tomaba las curvas ciegas a cien Km/h, mas o menos, ahí me acordé del muchacho del taller en Oruro que me había dicho de lo peligrosos que eran  manejando los del Chaco boliviano.





La última bajada tipo caracol, antes de llegar a Cochabamba






 Al final llegamos a Cochabamba, achicharrados de calor por la ropa que traíamos de Oruro, desembocamos en un enorme embotellamiento de camionetas negras y cromadas, por suerte encontramos un comedorcito donde nos comimos un pollo a la broster y nos tomamos unas Huari para hidratarnos.








 En provincia de Buenos Aires, nunca llego a gastar esta parte de las cubiertas, siempre los costados están nuevos cuando las cambio, por lo menos este par se usó en todo el ancho.




        Continuará...

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Hache

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Que bueno Juan... Gracias por compartir y hacernos conocer esas rutas Bolivianas.... y en cuanto al desgaste de las cubiertas se ven bastante parejos, siempre en ruta y con bastante peso en la moto, las cubiertas quedan cuadradas jajajaja...
A no aflojar con el relato eh..?? Twisted Evil  Twisted Evil

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Hache escribió:Que bueno Juan... Gracias por compartir y hacernos conocer esas rutas Bolivianas.... y en cuanto al desgaste de las cubiertas se ven bastante parejos, siempre en ruta y con bastante peso en la moto, las cubiertas quedan cuadradas jajajaja...
A no aflojar con el relato eh..?? Twisted Evil  Twisted Evil

Slds: H afro


En Bolivia usás las cubiertas de borde a borde, está lleno de curvas.  Ahí pongo otro pedacito


Saludos cordiales...


juan

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Continúo la historia.



 Hace cinco años cuando llegamos a Cochabamba, acostumbrados a la parte del Oeste de Bolivia encontramos que había demasiados autos para nuestro gusto y nos fuimos a hospedar a Tarata, un pueblito a 20 kilómetros.  Ahora todo estaba el doble de grande y había el triple de autos, tanto que nos costó encontrar el camino a Tarata, pero preguntando encontramos la salida.







 Saliendo de Cochabamba hacia Tarata, todas la construcciones que se ven hacia el fondo no estaban hace cinco años.










 Después de andar un rato en un tráfico muy espeso llegamos a un cruce donde sale el caminito a Tarata, que pasa al lado del lago Angostura, ahora estaba asfaltado, pero hace cinco años era de los adoquines originales de hace uno o dos siglos.





 Un rato después llegamos a Tarata y nos alojamos en el "Cuarto Centenario" donde habíamos estado en 2007, el nombre del hotel da una idea de lo antiguo que es el pueblito, era domingo y no andaba nadie por las calles.

 Descargamos la moto y como no pensábamos usarla por un par de días la guardamos en el hall de entrada que, a falta de cochera, nos ofreció la señora del hotel.  El hotel es una casa muy antigua que la han reciclado dejando la fachada exterior y en el interior han hecho muy lindas habitaciones con baño privado, sin grandes lujos pero muy agradables, construidas al estilo boliviano, con una calidad de mano de obra que acá ya no se ve desde hace cuarenta años.









 La Guzzi en su alojamiento.




 Tarata, vista desde la terraza del hotelito.

 Después de desensillar salimos a dar una vuelta por el pueblito para mirar un poco.








 Algunas casas las han reciclado desde la vez que estuvimos nosotros.

















 Otras están como hace 200 años.





 Algunas están abandonadas.

















 La placita del centro estaba en plena obra de repavimentación con ladrillos, cubriendo el antiguo empedrado de adoquines.






 Este pueblito tiene para Moni y yo un encanto especial, pero también me alegro de haber estado hace cinco años, cuando estaba "original 100%".














 Mas tarde encontramos un comedorcito, donde solo hacían silpancho, así que comimos unos silpanchos con cerveza Paceña.







 Y nos volvimos por las callecitas silenciosas a dormir al hotel.











         Continuará...


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Hache

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Bien ahì.... esta vez "paceña" cambiamos de marca... jajajajajaja
Fuera de joda... Que ciudades antiguas, casa que parecen venirse abajo de tan viejas.... que lindos lugares Juan... Gracias por compartir...en estos dìas de lluvia, viene de diez leer este post...

Slds: H afro

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Hache escribió:Bien ahì.... esta vez "paceña" cambiamos de marca... jajajajajaja
Fuera de joda... Que ciudades antiguas, casa que parecen venirse abajo de tan viejas.... que lindos lugares Juan... Gracias por compartir...en estos dìas de lluvia, viene de diez leer este post...

Slds: H afro


En Bolivia el tema de las Cervezas es medio "territorial", una vez en 2005 estábamos en Potosí y se nos ocurrió pedir en un kiosco una Paceña, la señora nos contestó enojada "vaya a La Paz que ahí va a conseguir" Arrow. Como siguen los días feos, ahí subo otro pedacito.


Saludos cordiales....


juan

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Continúo la historieta.


 A la mañana siguiente nos levantamos temprano (relativamente) y nos fuimos a la plaza principal de Tarata a tomar un taxi hasta Cochabamba, en Bolivia es muy común que los taxis sean "colectivos", es decir que cuando la capacidad de asientos se llena para un destino dado, el taxi sale.      El resultado es que el viaje resulta muy barato.





La parada de los taxis "colectivos".

 El taxi nos dejó cerca de la zona de la feria o mercado al aire libre y caminamos hasta la parte antigua de la ciudad, comiéndonos unas rodajas de ananá gigante que compró Moni en la calle a una señora que las vendía en un carrito, venían bárbaras porque hacía bastante calor.





 Una de las muchas iglesias.









 La plaza del centro antíguo.

 Después caminamos hacia la parte "moderna" de la ciudad, que no se diferencia mucho de una ciudad como La Plata o Mendoza, recorrimos la avenida principal y nos sentamos en la vereda de un bar a tomar unas Paceñas, picaba el sol.       Nos quedamos un rato viendo pasar la gente y los coches y camionetas lujosas.   Me llamaron la atención los buses, primero escuchás a lo lejos un motor V8 que suena como un hot-rod con escapes libres y después ves el bus Ford o Dodge, con motor V8 naftero que llega a la parada, la mayoría de los buses están "tuneados" con toda clase de accesorios "deportivos", realmente dignos de ver.   En alguna de las transferencias de archivos de las memorias de las cámaras a unos pen-drive que habíamos llevado se perdieron las fotos de la parte nueva de Cochabamba.
 Caminamos otro poco y cansados, nos tomamos un taxi "individual" hasta la zona de la feria donde nos sentamos en un "taxi colectivo" que nos llevó de vuelta a Tarata.  Este taxi iba bastante tranquilo, algunos andan como si los persiguiera el demonio.  Nos dejó en la plaza del centro y justo era la hora de salida de los chicos de los colegios.

















 Nos impresionó la pulcritud con que vestían los pibes y la buena educación para contestar alguna pregunta que les hicimos, nos dió la sensación de que el nivel de educación era muy superior al de los chicos argentinos de esa edad.





Como casi no andan autos, los pibitos juegan en la calle como en el patio de la casa.

 Después caminamos otro poco por el pueblo.





 La Alcaldía.





 Otra plaza, "General Melgarejo".





















 Otra plaza con otra iglesia.





 Casa con altar, la gente es muy religiosa en Bolivia.













 Puerta con "bisagra" de madera.





 Otra plaza con su correspondiente iglesia.










 Cuando empezó a oscurecer nos volvimos a la plaza del centro a esperar la hora de comer tomándonos unas cervezas que compremos en un kiosco.





Después nos fuimos al único comedor a comernos el plato único, un silpancho con unas Paceñas, y después nos fuimos a la cucha, al otro día queríamos salir para Santa Cruz de la Sierra y yo quería arrancar temprano porque el tirón es largo.

   Continuará...



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100 Re: Un viaje al norte argentino y sur de Bolivia. el Mar Jul 05, 2016 11:16 pm

Hache

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Twisted Evil Twisted Evil ... y daaaaaaaleeee..
Venis de diez Juan, pero no pijotiès eh..??? jajajajajajaja

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